Cuidados · 4 min de lectura
Cómo guardar tus juegos físicos para que no se destiñan, deformen ni dejen de guardar partida
Una colección no se estropea de golpe: la luz, la humedad, apilar mal y las fundas equivocadas lo hacen poco a poco. Las costumbres que lo evitan.
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Una colección de juegos físicos no se estropea de golpe. Se estropea poco a poco, en la estantería de siempre: la caja que da al balcón pierde el color del lomo, la de abajo del montón se hunde por el centro, el manual se ondula en el trastero y un cartucho que funcionaba perfectamente un día ya no guarda la partida. Casi todo eso se evita con cuatro costumbres.
La luz: el enemigo que no hace ruido
Lo primero que se va es el color. La luz del sol, incluso indirecta, destiñe las portadas y sobre todo los lomos, que son lo que queda a la vista en una estantería. Pasa con cualquier sistema: lomos de PlayStation 2 que viran a un gris azulado, cajas de cartón de Nintendo 64 o Game Boy que pierden el rojo o el amarillo, fundas de Mega Drive con el papel descolorido por una franja.
- Nada de estanterías frente a una ventana. Si no hay otra pared, una cortina opaca en las horas de sol hace mucho.
- Cuidado con las vitrinas con luz encendidas todo el día. Quedan muy bien, pero también suman horas de exposición.
- Si una parte de la colección no la consultas a menudo, guárdala en cajas cerradas y deja fuera la que juegas.
La humedad y el calor
El papel absorbe humedad. Una portada que ha pasado un invierno en un trastero húmedo se ondula dentro de la funda y no vuelve a quedar lisa, los manuales se pegan y pueden aparecer manchas. En el otro extremo, un altillo o un garaje que en verano se convierte en un horno reblandece plásticos, deforma cajas y no le hace ningún favor a la electrónica de los cartuchos.
La regla práctica: guarda los juegos donde tú estarías cómodo. Una habitación de la casa es mejor que el trastero, el sótano o la buhardilla. Si no queda más remedio que usar un trastero, cajas de plástico cerradas con bolsas desecantes, separadas del suelo y lejos de paredes exteriores.
Cómo colocar las cajas
La forma de apilar importa más de lo que parece.
- En vertical, como libros. Es como están pensadas las cajas de DVD, Blu-ray y la mayoría de fundas modernas. En horizontal, las de abajo aguantan el peso de todas las de arriba y acaban hundidas.
- Ni demasiado apretadas ni sueltas. Si hay que hacer fuerza para sacar una caja, la presión deforma las de los lados; si quedan flojas, se inclinan y se curvan con el tiempo. Un sujetalibros al final de cada fila soluciona las dos cosas.
- Las cajas de cartón (Super Nintendo, Nintendo 64, Game Boy, juegos de PC antiguos) son las más delicadas. En vertical también, pero sin nada que las presione, y mejor con protector.
Protectores: sí, pero del material adecuado
Para cajas de cartón existen protectores rígidos transparentes a medida. Merecen la pena en las piezas que más valoras. Al elegirlos, busca plásticos pensados para conservación, como el PET o el polipropileno, y desconfía de fundas blandas de origen dudoso. Hay plásticos que con los años sueltan compuestos y pueden dejar el cartón pegajoso o marcado.
Para las cajas de plástico, lo que suele hacer falta no es un protector sino sustituir la caja cuando se rompe, guardando la portada original. Una portada en buen estado dentro de una caja nueva conserva mucho mejor que una caja original con la bisagra rota.
Discos, cartuchos y manuales
Discos
Siempre de canto, en su caja y cogidos por el borde. La mayoría de daños no vienen de estar guardados, sino de pasar semanas fuera de la caja encima de la consola. Una rayada circular sigue la pista y es la más problemática; una radial se suele leer sin problema.
Cartuchos
Muchos cartuchos antiguos guardan la partida en una memoria que depende de una pequeña pila soldada en su interior. Esa pila tiene una vida limitada: cuando se agota, el juego sigue funcionando pero deja de guardar. No es algo que se arregle guardándolo mejor, pero conviene saberlo antes de pensar que el cartucho está roto, y apuntarlo en la ficha si has cambiado la pila.
Los contactos se limpian con alcohol isopropílico y un bastoncillo, sin soplar dentro: la humedad del aliento es justo lo que no les conviene.
Manuales, mapas y papeles
Dentro de su caja y sin gomas elásticas, que con los años se pegan al papel. Si un manual está suelto porque la caja no lo sujeta, un sobre de papel sin ácido evita que se doble.
Los errores más comunes
- Pegar etiquetas de precio o de inventario directamente sobre la caja. El adhesivo deja marca al quitarla.
- Escribir con rotulador en el interior de la portada para catalogarlos.
- Limpiar cajas de cartón con toallitas húmedas.
- Guardar consolas y juegos juntos en el mismo cajón de mudanza, con los cables encima.
Documenta el estado mientras lo guardas
Aprovecha la reorganización para apuntar en qué estado está cada copia: si tiene caja, manual e insertos, cómo están la portada y el disco, si está precintado. En Games Library cada juego tiene esa lista de comprobación, y en el plan Curator puedes añadir tus propias fotos de cada copia. Así, si algún día notas que un lomo ha perdido color, tendrás con qué comparar. Si quieres ver cómo se organiza una colección antes de registrarte, abre la demo.
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